Un lactante de 5 semanas es traído a la consulta porque hace 5 días comenzó con vómitos postprandiales no biliosos, lácteos que han aumentado en frecuencia y magnitud hasta hacerse explosivos después de cada alimentación. No ha presentado fiebre, tos, diarrea ni lesiones cutáneas y pese a los vómitos, el niño conserva el apetito y "llora de hambre". En el examen físico presenta buen estado general, abdomen blando, depresible e indoloro, asociado a distensión del hemiabdomen superior. Sin signos de deshidratación. Tiene exámenes de laboratorio normales y leve alcalosis metabólica en sangre venosa. Nació de un primer embarazo normal controlado, peso de nacimiento 3120 gramos y talla de 51 cm, lactancia materna satisfactoria, con buen incremento ponderal. ¿Cuál es el diagnóstico más probable?